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jueves, enero 23

Una de cal

Hace poco más de un mes, mi paz y la de mi familia fue amenazada de forma tal que la semilla del resentimiento (contra mi país y las condiciones en las que se encuentra) quería asentarse en mí. No la dejé germinar, pero ese sentir de vez en cuando me llega e insiste en hacerse presente.
Últimamente todos mis días se convierten en una serie de decisiones sobre cómo quiero sobrellevar mis circunstancias, así que por cada pensamiento o sentimiento negativo que me agobia, trato de contrastarlo con una de las muchas cosas y personas buenas que hay a mi alrededor.
Hoy, después de una semana de clima templado de día y noches agradables, feliz de ver nuevamente a mi hermano y mirar a través de su ventana me topé con una de mis vistas favoritas de este puerto tropical. Éstas son dos de las cosas que más me gustan de estar aquí:
1. Ser testigo del momento exacto en el que "entra un norte", cuando de una impresionante calma chicha pasamos paulatinamente a experimentar vientos cada vez más fríos y más rápidos, obviamente provinientes del norte. La piel de pronto se reseca un poco, los pies sudan, en las banquetas se empiezan a formar montoncitos de arena que el aire arrastra mientras también despeina los cabellos. Y por unas horas o unos cuantos días nos olvidamos que las más de las veces tenemos temperaturas arriba de los treinta grados centígrados.
2. Algunos despistados comienzan a hacerlo en pleno diciembre, pero la mayoría ya está lleno para mediados de enero. En el ínter, la vista desde cualquier azotea está plagada de muchísimos árboles de mango tapizados con florecitas que en unos meses más serán jugosa fruta. Febrero y marzo son la prueba a vencer: tradicionalmente meses de constantes "nortes" que se llevan no sólo las flores, sino también ya los manguitos de aquellos que florearon con anticipación. La promesa de ricos mangos en todos lados entre mayo y junio hacen de este paisaje algo aún más alentador.
En fin.
Sean felices. Tengan días buenos.

sábado, noviembre 9

distancias

Cuando uno está lejos, hace de tripas corazón. Los detalles más nimios se vuelven los más importantes. Uno se aferra a lo poquito, pero a la vez mucho, que se puede transmitir por los medios electrónicos. Por años he vivido de relaciones a distancia: padres, hermano, amigos, y  a veces, amores. Pero ésta, por mucho, ha sido la más difícil, aunque a la vez no tanto. Uno se casa para hacer vida juntos, no de lejos, así que duele no poder hacer vida en común en el mismo lugar. Pero también cuando uno se casa con la persona adecuada uno se las ingenia para compartir y ser testigos mutuos de sus vidas a pesar de la distancia. El amor es más fuerte que la añoranza. El amor hace que el pasado se sienta cercano, el presente sea más fuerte y que el futuro se vea prometedor. Dejo de contar los días como el tiempo que hemos pasado sin estar juntos, sino como los días que faltan para volvernos a ver de nuevo. En este momento nada más quisiera que un abrazo suyo y caminar de nuevo de su mano, y por cada día que pasa sé que ese día cada vez está más próximo. Y por mientras, agradezco que todos los días y todas las noches hay un momento en el que me puedo sumergir en su mirada y escuchar su voz, siquiera con una pantalla de por medio :-)
Sean felices. Tengan días buenos.

lunes, septiembre 9

Home is wherever I'm with you

Sé que él es la persona para mí porque saca lo mejor de mí y me ayuda a lidiar con lo peor. Pocas personas conozco como él, tan íntegro, y tan feliz. Sí, Will es la persona más auténticamente feliz que hay en mi vida, feliz en el sentido de content, resilient. Una de las muchas razones por las que lo admiro y lo amo tanto. Y con él siento que puedo sobrevivir estos días, una vez más viviendo lejos, viviendo de nuestros mensajes constantes durante el día y la conversación larga en la noche antes de dormir.
Siento que ésta es la mudanza más dura por ser la más incierta y en la que hay tantas cosas en juego que yo no necesariamente elegí, pero tampoco debería hacer tanto drama. Debo admitir que a la distancia y en este momento, mis días en el desierto fácilmente se ven tan perfectos y tan color de rosa, que casi olvido que justamente hace seis años no fue así. La transición no fue fácil, y los primeros días y meses fueron sumamente difíciles. Pensar en eso, esa perspectiva, al menos me recuerda que siempre hay cosas peores, pero como también decía Yuri, siempre vendrán tiempos mejores.
Lo primero que hago al llegar a un lugar es domesticarlo, aún cuando sea sólo por un tiempo corto. Aún no desempaco porque no sé dónde nos acabaremos instalando pseudo-definitivamente, pero por lo pronto he organizado el espacio donde escribo y leo, y donde están nuestras fotos. Como la viejita de la película del Titanic, necesito mis memorias representadas en forma tangible alrededor mío. De esas cursilerías que le dan sentido a ciertas vidas.
Y mientras, así seguimos.

martes, mayo 14

:)

Algún día Will va a dominar el español, y entonces quizá entre a leer esto y va a decir algo así como "awwww, ternurita" (sin el sentido despectivo con el que ahora mucha gente usa esa frase), pero quizá aunque pueda leer todas mis burradas ni le va a interesar hacerlo porque al final de cuentas él ya se sabe bien la historia de mi vida y me presta sus oídos y su corazón todas las noches para ser confidente de casi toda idea y suceso que pasan en mi mente y en mi día y en la pequeña burbuja que hago de mi mundo. Pero igual vengo aquí a dejar constancia del maravilloso hombre que es mi esposo, y de que si bien viví 28 años sin él, mi vida con él es mucho más divertida, ordenada, plena, con menos miedos, más paz, más seguridad y un largo etcétera. Mi vida no tiene más certidumbres (muy probablemente todo lo contrario) ni se ha hecho más fácil, pero cada desafío es menos difícil de sobrellevar sabiendo que tengo su apoyo, su carácter calmo, su dulce sonrisa, su forma de decir las cosas de la manera correcta y su correctísimo uso del lenguaje y su forma de escribir (tan a la mano cuando a mí me faltan las palabras y tengo que cuidar las formas). Me siento muy feliz de tener un compañero como él, y son este tipo de razones (a pesar de cualquier adversidad que la vida traiga) por las que vale la pena vivir y enfrentar las penas que conlleva la existencia. ¡Cuánta razón tenía el papá de Juno!
Es hora de volver a trabajar, y a lidiar con las penas ésas a las que me refiero, pero era hora de mis cinco minutos, y me despido deseándoles días llenos de razones para ser felices.

domingo, junio 12

Boda

Cuando tenía 10 años le dije a mi mamá que yo no me quería casar, que no le veía razón de ser al matrimonio. Y mi mamá hizo lo que toda madre sabia hace cuando su hija dice burradas: ignorarme. A los 16 estaba frustrada porque todas mis amigas de la prepa tenían o habían tenido novio, y a mí nadie me pelaba. El estar en una escuela de monjas con mayoría femenina no hacía las cosas más fáciles. Poco antes de los 18 me llegó la primera propuesta matrimonial, no muy en serio pero sí considerada, y supongo que nunca en mi vida me comporté tanto como mujer empancipada como en aquella ocasión, pues me di cuenta que no estaba en posición de sacrificar mi tiempo y mi incipiente carrera por algo que no tardaría en disolverse. Un truene dramático con tonos tragicómicos fue seguido de un largo periodo de prueba y error y de mucho autoconocimiento. Cometí muchos errores pero la pasé muy bien, o al menos guardo muchos buenos recuerdos, para eso va también uno a la universidad. Y fue hacia el final de mis años en la universidad cuando me enamoré de tal manera que perdí literalmente el corazón y la cabeza. Cuando repaso esos cinco años se entremezclan muchas sensaciones, la que predomina es algo así como desazón, a falta de una mejor palabra que exprese la idea que tengo de esta cicatriz que me quedó (difícil evitar el tono dramático, pero no exagero). La manera en que terminaron las cosas, con muchas verdades a medias y no pocas mentiras arrasó con casi todas las buenas memorias, pero hoy me siento en paz. Los errores fueron mutuos. Y a veces pienso que quizá así tenía que ser. No reniego de nada, porque he disfrutado mi vida y bastante. De ahí siguieron otros dos años, tratando de recoger los cachitos de mí que quedaron y tratando de volver a tener algo de fe en el futuro, volviendo a cometer muchos errores, pero sobre todo haciendo las paces y aprendiendo a vivir conmigo misma. Y una vez más, dieciocho años después, volví a pensar que nunca me casaría, pero esta vez la idea me sentaba bien, porque mi evidencia empírica me hacía pensar que si me casaba sería con alguien que no me quería o que se quedaba conmigo porque no sabía cómo decir que no quería estar conmigo, o peor aún, que me hacía creer que se quedaría conmigo y sólo me daba largas porque yo nunca dejaría de ser la otra, o algo así.
Y entonces decidí que ultimadamente pasaría lo que tenía que pasar y me rendí, dejé de esperar, para bien y para mal. Ese verano antes de cumplir 28 años supe que la gente que de verdad me importa y que amo más que nada en este mundo no iba a estar siempre conmigo, y que sólo me quedaba vivir el hoy. La cercanía de la muerte me hizo valorar más la vida, porque el futuro es tan incierto que sólo nos queda disfrutar plenamente el hoy. Y de vuelta a mi terapia ocupacional, le vi nuevo sentido a la vida. Y fue entonces cuando la vida me sorprendió.
Ahora sé que todo esto tuvo que pasar para que ambos maduráramos lo necesario para encontrarnos y estar juntos. A pesar de conocernos desde hace casi cuatro años, hace cuatro años era impensable que una mera coincidencia nos uniría. He salido de mis zonas de comfort un montón de veces en los últimos dos años y por primera vez tengo junto a mí a una persona que incondicionalmente está conmigo para enfrentar todos los retos que la vida diaria nos trae. Ha sido la aventura más extraordinaria de mi vida, y es apenas el principio. El viaje del que recién regresamos ha sido una muestra más de que esto es lo que tenía que ser y de pronto todo cuadra y la gente tiene razón cuando dice que nunca me vieron más feliz.
En este fin de semana que no está, el primero que pasamos separados desde enero, ha sido la primera vez en que siento cómo una parte de mí se fue con él, y a la vez, cómo su presencia habita todo a mi alrededor. A veces pienso que es una locura planear una boda en tan poco tiempo, con poco presupuesto, lejos de la mayoría de mi familia, en una ciudad en la que ninguno de los dos propiamente pertenece, en medio de tanto trabajo. Pero ¿para qué esperar? No necesitamos nada más. Finalmente encontré mi hogar. Y estamos a punto de llegar a casa.

sábado, febrero 19

"To lose balance sometimes for love is part of living a balanced life"

Sip, cita citable de ese libro que no leeré pero cuya película quería ver con las personas indicadas, que son mis hermanitas del alma, aunque fuese en un pésimo doblaje al español (al menos no fue catalán) en un cine medio cucho a lado de MareMagnum en Barcelona nuestro último día juntas. Y justo se lo mencioné a Gaby hace un par de noches en que me dijo que le alegraba verme tan feliz y yo decía que no había felicidad completa. Para una workaholic como yo es evidente que mis prioridades han cambiado quizá en detrimento de mi trabajo, y eso por un lado me preocupa pero por otro lado lo encuentro saludable. Además, no que las cosas estén saliendo malmal, pero sí como que no está muy bien eso de estar a medias en un propuesta de tesis doctoral que defiendo en una semana y que debí haber entregado oficialmente hace cinco días...
Pero lo bueno de estar juntos en este negocio (algo a lo que me resistí por muchísimo tiempo, jurando y perjurando que nunca saldría con un economista) es que estos días de histeria son fácilmente entendibles y justificables, y hasta compartibles porque aquí tienes a dos estudiantes de posgrado a casi las dos de la mañana trabajando en propuestas de investigación acompañados de sendas tazas de café en fin de semana y totalmente indiferentes a la falta de glamour que caracterizan rachas como estas.
Y ahora vuelvo a trabajar antes de que el sueño me vuelva a ganar otra vez.

domingo, noviembre 21

Discovery Channel

Descubri que no quiero ser rica. Descubri que no quiero ganar el nobel. Descubri que no quiero ni estudiar ni trabajar en Harvard. Descubri que no quiero descubrir el hilo negro. Descubri que lo mas importante de la vida es disfrutarla como venga. Descubri que no se necesita viajar para conocerse a uno mismo, ni para conocer el mundo, porque la vida es compleja en todos lados y la gente al final de cuentas es siempre la misma. Descubri que controlarlo todo no resuelve nada. Descubri que quererlo todo no signfica que al tenerlo todo seras feliz. Descubri que no quiero destacar, sino ser yo misma. Descubri que quien quiere estar contigo estara contigo pese a todo. Descubri que se puede amar sin medida pero que ciertas condiciones son necesarias. Descubri que Dios me ama, como te ama a ti, aunque a veces creamos que no nos damos cuenta.

Y a veces cuando me doy cuenta de las grandes verdades de mi vida, tengo que terminar una propuesta de investigacion que con toda la candidez del mundo crei que podria terminar la noche anterior...

lunes, agosto 30

contigo, pan y cebolla

Esta idea del hogar se ha convertido en una de mis nuevas obsesiones, junto con la investigación del mercado de bienes raíces.
Esto lo escribí el 19 de marzo del año pasado:
La pregunta del día: ¿así como hay gente que parece no poder vivir estando sola, hay gente que no puede vivir acompañada? y con vivir me refiero a la vida, no a habitar una casa.
Y ahora me he dado cuenta de que sólo era cuestión de encontrar a la persona adecuada. Y eso me hace muy feliz, en una plenitud que no había conocido antes. Y pues ya lo digo, aunque uds no estén para saberlo, ni yo para contarlo.
Lo paradójico del asunto es que la ausencia de un contrato y la presencia de otro nos impiden vivir bajo el mismo techo por los próximos meses, lo que me ha puesto a pensar en cuántos años llevo viviendo en una casa que no termino de considerar mi hogar y en donde no logro congeniar. Y para compensar paso horas revisando clasificados y peinando zonas para no perder más tiempo en cuanto seamos libres de movernos. En medio de la espera trato de aprender a ser paciente y a sacar algo bueno mientras trato de darle tiempo al tiempo. Y el proceso no es tan fácil y los sacrificios a veces calan, pero son el tipo de cosas inevitables en esto de coincidir y construir y saber vivir el presente y preveer para el futuro y todo eso que ahorita desde afuera seguro suena a cliché.
Pero soy feliz y la vida puede ser buena, aunque afuera de mi burbuja de cristal color de rosa mi estatus migratorio me haya obligado a renunciar a mi empleo remunerado, aunque mi comité de sinodales se haya reducido a una sola persona postergando mi defensa, aunque trabaje para un pequeño tirano y aunque sólo podamos vivir de una beca limitada y un préstamo bancario poco amigable... Mientras sea contigo, contigo, pan y cebolla, decía un poema o algo así en una de esas reuniones de la prepa.

***

Creo que es muy cierto eso de que uno detesta en los demás los errores propios. Estoy dándome cuenta que la inseguridad en uno mismo es más molesta y desconcertante de lo que yo creía. Es hora de hacerle caso a SG, quien una vez me dijo que ella era una persona bastante insegura, pero que por lo menos trataba de fingir lo contrario. Y he de decir que lo hacía muy bien. Todo parece indicar que llega un momento en que te la crees. Y llegado ese punto, lo demás es como andar en bicicleta :)

***

La noche tranquila y el silencio me hicieron recordar esta linda canción y me sentí como si tuviera de nuevo 19 años, con el plus de haberme aventado dos días devanándome la cabezota y el corazón con cuestiones de la vida, la muerte y el amor...

Today is the day
For dancing and for singing
The birds in the tree and all
the bells are ringing
The sun in the sky
Is bright as bright as second light
Is bright oh God I hope I'm alright
Cause I'm gonna cry
Hold on, hold on
Slow down, slow down
You're out of touch
Out of touch
Cause there is no design for life
There's no devils haircut in my mind
There is not a wonderwall
to climb or step around
But there is a slideshow and it's so slow
Flashing through my mind
Today was the day
But only for the first time
Hold on, hold on
Slow down, slow down
You're out of touch
Out of touch
Cause there is no design for life
There's no devils haircut in your mind
There is not a wonderwall
to climb or step around
But there is a slideshow and it's so slow
Flashing through my mind
Today was the day
But only for the first time
I hope it's not the last time

***

A pesar de tantas circunstancias, a veces extraño sus sonrisas, las risas y las caminatas. Creo en verdad que nadie es irremplazable

martes, julio 13

...

De vuelta a las andadas de escribir un paper. De vuelta a mis cuadernos cosidos tipo composition books donde escribo todas mis notas de lo que debo hacer, lo de debo recordar y mi bitacora de trabajo en general. Quiza ahora si pueda por fin dedicarme e-x-c-l-u-s-i-v-a-m-e-n-t-e a escribir un paper. Pero no. Trabajar para el departamento implica, dice la experiencia ajena, una tarea demandante y tediosa, pero un mal necesario a final de cuentas porque nada en esta vida es de a gratis. Y justo cuando crei que ya daba por terminados todos los requerimientos de clases presenciales, este otonio se abre el ultimo curso de economia experimental con el que podria sacar una tercer area de especializacion... Dilemas. Por lo pronto, de vuelta a las andadas de empacar maletas, limpiar el refri, corretear gente con papeles por firmar, dejar cheques postfechados, pedir cartas, y despedirse temporalmente, por primera vez en muchos anios, con ganas de no partir y de que el tiempo pase rapido para volver.

jueves, mayo 20

Miscelánea

Recuerdo perfectamente cómo fue que conocí a Gustavo Cerati, en el sentido de querer escucharlo, porque obviamente a mí me gustaba Soda Stereo pero no era gran fan y creía que Cerati era un advenedizo que quería lanzarse de solista aprovechando la fama de su banda (!!!). Entonces íbamos Fernando y yo en el Chevy Monza de su hermano, bajando del cerro del cide por Constituyentes, entre Periférico y esa otra que creo que es Circuito Interior, a la altura de la San Miguel Chapultepec. Fer tenía puesto el Bocanada y le dije justamente eso, que Cerati me caí mal por advenedizo, y fue una de las ocasiones en las que Fernando me dio uno de sus mejores sermones sobre música, alabando la calidad compositora de Cerati. Me quedé tan sorprendida que la siguiente vez que pude me compré el Bocanada y desde entonces ése ha sido uno de mis discos favoritos en categoría "los 5 discos que me llevaría a una isla desierta y escucharía por toda la eternidad". El primer concierto al que fui de Cerati fue cuando presentó el Siempre es Hoy en el Auditorio Nacional, un 28 de febrero; el último cuando presentó el Ahí vamos, y siempre me arrepentiré de no haber ido al de Once Episodios Sinfónicos. Mis dos canciones favoritas de Cerati son Puente y Otra Piel, la cual está empatada con Cosas Imposibles. Me gusta la música y los ambientes que genera Gustavo Cerati con sus letras. Las noticias sobre su salud me ponen terriblemente triste y preocupada, en el sentido de ese vínculo que se genera con desconocidos que te han acompañado a lo largo de tu vida de maneras tan directas e indirectas. Pero tengo fe. ¡Fuerza, Cerati!

*

Durante mis primeros seis años de vida mi familia y yo vivimos en Ciudad Madero, cerca del centro y por las vías del tren, por los rumbos del viejo camino a la playa. Como vivíamos muy cerca del mercado, desde chiquita le agarré el gusto a comprar las cosas ahí, a conocer a los puesteros y todo eso. Hasta la fecha me encanta ir al súper, al mercado y a los tianguis (que en mi puerto llamamos rodantes). La mejor experiencia en los tianguis definitivamente la he tenido en el DF, donde uno encuentra de todo y los puesteros adulan y dan ofertas y pilón y los precios suelen ser decentes (mi mamá hasta la fecha habla con nostalgia de nuestros domingos en el tianguis de Calzada del Hueso, y las veces que ha vuelto de visita siempre exige ir aunque sea a caminar por ahí). De niña lo que más me gustaba de ir al mercado municipal de Tampico o de Madero era ir al puesto de las cremas y quesos, donde una señora me daba una tostada que sumergía en la crema fresca de rancho y luego espolvoreaba con queso molido fresco (una variedad que sólo se consigue en la huasteca). Ahora es raro que den probaditas de crema así, a veces en el mercado pasa pero ya sólo son totopos y no tostadas completas, y eso con suerte. Anoche soñé que comía de nuevo esas tostadas, deliciosas, y soñé a mis padres y me di cuenta de lo mucho que quiero estar en casa (el calor arriba de 35°C que nos ha estado achicharrando últimamente por aquí es también un aliciente, aunque en casa dicen las cosas no estén ni tantito mejor).

*

De vez en cuando todavía me asaltan temores en mis sueños. Sueño que amo y de pronto me doy de bruces al descubrir que no soy correspondida y que me rechazan con desprecio. Y en eso despierto, abro los ojos, veo a mi alrededor y me siento inmensamente feliz de saber que mi realidad es totalmente diferente. Yo no soy mis pasadas circunstancias.

sábado, abril 3

el amor de mi vida

A veces pasa así, de dudar de las circunstancias de la vida y de la soledad. Pero luego luego me doy cuenta que nunca he estado sola, que tengo el amor de mi vida, mi santísima trinidad: mi papá, mi mamá y mi hermano; un amor que lo supera todo, incluso las largas distancias de los últimos once años :_)
sniff

martes, diciembre 29

De historias de amor y preferencias hiperbólicas

Empezó a llover el domingo por la noche y los días han estado nublados desde entonces, con eventuales interrupciones de sol. Los días así me gustan, aunque la lluvia me parece algo molesta porque luego todo se enloda y se medio inunda y se pone un poco más caótico el mundo de allá afuera, así que me he quedado en casa, tratando de trabajar pero haciendo todo menos eso. Finalmente cayó la tarde del lunes y mi hermano salió con que deberíamos ver "la película de la nieve", se refería a Love Story. Conocí esta película por referencias indirectas: la primera salida al cine de mis padres cuando se volvieron novios supuestamente fue a ver esta película en una cita desastroza, y una vez escuché la canción versión Rondalla de Saltillo y me gustó mucho y me dijeron que era el tema del soundtrack. No sé cuándo finalmente la vi por primera vez y lloré como Magdalena, seguramente tendría como unos 14-16 años. Años después la encontré en oferta de puro churro y la compré. La vi y lloré mucho otra vez, era la primavera de 2006 y me acababan de diagnosticar hiperprolactinemia y me daban ataques de ansiedad y me cuestionaba el sentido de la trascendencia de la vida y cosas así y Jenny Cavalleri y yo éramos de la misma edad aunque obviamente yo no me iba a morir y eso, pero pues el drama a veces me sale así de a gratis. Tiempo después le pedí a P que viera la película conmigo, ya sabía que no era el tipo de cosas que le gustaría ver, pero quería que la viera conmigo como uno de esos clichés cursis que a veces una chica quiere vivir (y lo digo porque yo no soy de las que gusta de compañía masculina forzada para una chick flick). P dijo que estaba bien pero fue un suplicio ver esa película con él porque se la pasó criticándola desde el primer minuto, literalmente. Me pasé la mitad de la peli molesta/impaciente y la otra mitad a punto de reír o soltar la carcajada, porque criticar tele y películas con P en realidad era muy divertido. Eso le quitó mucho del tono trágico que asociaba con esa película, eso y la historia de "la película de la nieve" que no voy a contar ahora. Ayer que volví a ver Love Story, sin embargo, pensaba que una de las enseñanzas que me llevo de este año es la verdad que encontré en esa frase setentera y tan trillada de Love means never having to say you're sorry. El perdón a veces sólo llega después de mucho mucho tiempo de por medio como amortiguamiento, y en una de ésas uno aprende que amar es no tener que decir lo siento.

Otro de mis cuestionamientos estos días ha sido eso de la confianza y la sobreestimación de la buena suerte... ¿Cría fama y échate a dormir? Llega un punto en que las responsabilidades se deben de cumplir en el momento pactado, más cuando se trabaja en equipo. Si quiero que las cosas salgan bien, no puedo dormirme en mis laureles y creer que puedo sacar las cosas eficientemente sólo por obra y gracia del espíritu santo. Ahora bien, debo reordenar mis preferencias hiperbólicas y no ser un agente naïve, o lo que es lo mismo: ya ponte a trabajar, Karina. Y no, no es un propósito de año nuevo porque no creo en esas cosas y de hecho le tengo más fe a los comienzos de un ciclo un lunes por la mañana que a un día primero de enero; es más uno de mis jalones de orejas que a veces tanto me gusta publicitar por aquí.

Que tengan bonitos días de invierno :)

sábado, noviembre 21

souvenir de Europa

hace muchos muchos ayeres a mí me gustaba escribir rimas por casi cualquier cosa, pero sobre todo eran rimas dedicadas a personas a quienes quería mucho o sobre lugares o sucesos importantes para mí; hay quienes aún recuerdan que en Día de Muertos yo regalaba calaveritas escritas especialmente para la persona y la ocasión...
de por aquellos tiempos data esto que escribí, con harta nostalgia y harto cariño pa mis hermanitas del alma y nuestra gran aventura en aquel verano de gracia del año 2000 :)
esto llevaba años perdido y no fue hasta esta mañana que Sonia lo encontró y tuvo a bien reenviarlo antes de botarlo a la papelera de reciclaje... priceless ;)


Souvenir de Europa

Extraño viajar en tren,
ese de antaño ajetreo,
una ventana cerrada
y calor asfixiante por dentro.

Extraño luces vibrantes
corriendo al paso del tren,
brincar entre rieles,
correr,
buscar un vagón o un anden.

Extraño perderme de noche,
dormir y comer en el coche,
conocer a un extranjero
y enseñar mi pasaporte.

Extraño la risa loca
y la sin razón inútil,
la plática confidente
y el no tener más que un presente.

Extraño tener un destino
y no esperar nada adelante;
extraño estar anhelante
o triste por dejar instantes.

Extraño la nueva aventura,
los idiomas desconocidos
y la mirada expectante.

Extraño correr y buscar
caminos entre la mar,
o el alfalto o bajo la lluvia...

-kecg
mar/08/01
10:24
Mx, DF

domingo, abril 12

rosa

Hoy murió Corín Tellado en España. No sé por qué siento que es como la noticia del día. Mi mamá y yo nos aficionamos a la Vanidades por mucho tiempo (incluso en la edición de mayo de 1997 publicaron una carta mía en donde pedía que sacaran la biografía de Clark Gable) y fue ahí donde descubrí las novelas de Corín Tellado. Yo ya había leído varias de las llamadas novelas rosas, las de las series de Arlequín que me robaba por ahí para leer a escondidas, pero desdeñaba las de CT porque eran mucho más cortitas y sentía que nomás las ponían de relleno. Fue hasta que me enteré de esa estadística de que ella era la escritora más leída en español, sólo después de la Biblia y de Cervantes, que creí que tenía que leerla también. Durante un tiempo leí varias de sus novelas, sus historias a veces eran muy similares y era como leer lo mismo, pero en ocasiones había elementos más interesantes y la historia ofrecía un nuevo tipo de enredo. Pienso que las novelas del corazón son como los cómics: muy criticados y poco tomados en serio, pero creo que para mucha gente implican su primer contacto con la lectura y tienen mucho mérito si de ahí invitan a las personas a leer más, a abrirse a otros temas y otros géneros.
En El País salieron dos notas, una de Vargas Llosa y otra de Boris Izaguirre. Si yo fuese el editor del periódico no hubiese publicado la de Vargas Llosa; no sé cómo ese señor se pone a hablar de una persona de forma tan desdeñosa. "Yo nunca leí ninguna de sus novelas, pero la entrevisté", dice en un inútil gesto de superioridad. Su columna está plagada de prejuicios y complejos; valdría más que hubiese hablado pestes de ella o que hubiera dicho lo que en verdad piensa sin disfrazarlo tanto, pero cada quién. Izaguirre escribe con más empatía y de manera más ecuánime. De ahí extraigo esta cita de Corín Tellado: "No es que lo cursi sea malo, es que la gente le tiene miedo".

*

En general el mejor halago que le pueden hacer a una es hacer referencia a lo especial que ella es, lo que sólo ella y nadie más tiene/es/da; o que es por ella que se estaría dispuesto a hacer algo que normalmente no se haría. En particular, creo, es hacerle saber que es ella: the one and only; pero supongo que, por definición (o probabilidad), eso sólo puede pasar en contadísimas ocasiones.

viernes, marzo 13

colecciones

(el mundo sigue estando mal, muy mal, pero dentro de la burbuja color de rosa a veces pasan cosas buenas)

cosas extraordinarias que le hacen el día a una y además son gratis

  • ir al súper un domingo cualquiera que parece ser gris y mientras esperas el siga para el peatón toparse con la imagen de una mujer viejita viejita, altísima y de cabello totalmente blanco, manejando un auto clásico, de esos de los años '20, con las ruedas delgaditas y con un claxón de ésos como de bicicleta a los que se les apachurran la panza ¿vieron Les Triplettes de Belleville? Una imagen tan maravillosa que uno piensa que sólo se puede ver en caricatura, hasta que te la encuentras enfrente de ti
  • pasar a saludar de corridito por la mañana, y que te digan que eres sexy, aunque sea un comentario a propósito de tu buena ortografía
  • recibir una llamada inesperada de una vieja amiga de quien no tuviste noticias en meses y en quien has estado pensando muchísimo las últimas dos semanas (¡la telepatía existe!)
  • tener la tan esperada buena noticia de que una personita muy muy muy querida fue dada de alta del hospital
  • sorprenderse con total naturalidad cuando los duendes de alma vieja un día de la nada se encuentran
  • salir de la biblioteca y en el camino de regreso a casa ver que un tipo recorre el estacionamiento dando brincos sobre la bardita que tiene 10cms de espesor, reírse por dentro al descubrir que un desconocido disfruta tanto de una de tus manías, pasar de largo, voltear al tiempo que él voltea y nota que lo miras, un segundo de coincidencia y sonreírse mutuamente por la complicidad
  • descubrir que conforme se acerca la primavera las tardes vuelven a tomar esa mezcla de colores de belleza tan particular
(y disculpe ud la omisión de mayúsculas y signos de puntuación, pero no me gusta usarlos cuando utilizo "la técnica de los bullets" -- antiguo-jefe-en-cierto-proyectucho-de-mala-muerte-en-el-que-me-vi-envuelta dixit--)

viernes, noviembre 7

cosas

Por un momento creí que había vuelto a las andadas del mercado de las citas, de ésas cuando por X o por Y casualmente cruzas palabras con alguien, se presenta, te pide tu teléfono y te invita a un café. Fue una plática cortita pero bastante amena y hasta intercambiamos bromas, así que dije que sí. Después de un café y horas, literalmente, horas de hablar y hablar de un montón de cosas, creo que los dos nos dimos cuenta que no había química para algo más. Ni modo, cuando no se puede no se puede. O bueno, quién sabe, nada está dicho todavía. Por mientras eso no quita que siempre sea bueno encontrar a alguien bastante distinto a uno pero con quien es posible discutir civilizadamente y a la vez platicar a gustito y reír mucho, así es como también uno se hace de buenos amigos.

*

Papá me llamó hace rato, es un amor. Ésas son las mejores llamadas de la vida. I just called to say I love you, aunque no lo diga, porque Andrés no son cosas que suela decir, sé que por eso me llamó. Cuando alguien te dice "me estaba acordando mucho de ti y por eso te llamé, para saber cómo estabas" no puede haber otra razón más que mucho amor de por medio, venga de quien venga. Es tan bonito.

*

Noticias que van y vienen. No me gusta estar lejos. Sé que aunque estuviera ahí no podría resolver nada , pero por momentos me pone muy triste la imposibilidad de poder dar un abrazo.

viernes, octubre 10

chipil

nada, pues que me pongo medio chipil por varias personas maravillosas a quienes extraño muchísimo, seres a cuya presencia no podemos ni queremos renunciar por tantos sentimientos inexorables, y amigos muy queridos que tienen a bien escribir y mantenerme al tanto de eventos tan extraordinarios que transmiten tantas ganas de que la vida sea mucha para tener oportunidad de disfrutar de todo cuanto hay en ella.
En fin, son muchas cosas y de alguna manera las desfogo compartiendo estos minutitos de música. Desde el martes que me avisaron no he dejado de escuchar esta canción, que siempre me ha gustado mucho y que ahora tiene el plus de ponerme contenta porque el arpista es un amigo querido y admirable y que se acaba de estrenar como papá.

domingo, septiembre 7

mudanzas

Siempre he creído que todo ocurre para bien. El problema es que últimamente todo mundo lo dice a cada rato… todo ocurre para bien… las cosas pasan por algo… No me gusta la expresión lugar común, pero a veces veo que aplica. No es cosa de demeritar el sentido de esta frase, es que ya lo dicen tanto y tan para todo que ya la malgastan mucho, y si te toca consolar a alguien, mejor ni usarla, porque es casi casi como dar el avión. Claro que las cosas tienen una razón de ser, y claro que a lo mejor ahorita no la vemos, pero ya la habremos de agradecer, etcétera, la cuestión es que últimamente pienso que las cosas simplemente pasan y ya, que de nosotros depende hacernos bola en el sillón lamentando nuestra suerte o ver la manera de enfrentarlo inteligentemente. Si las cosas pasan, pues ya qué, lo importante es entonces qué hacemos con eso y cómo movernos a lo que sigue, que el mundo no deja de girar, aunque a nosotros nos lleve pifas.
Y aún así, cómo duele. Cómo duele ser dos cargando un peso y ni siquiera sé si mi angustia sirve de algo. A veces por eso creo que más que hermanos parecemos gemelos, por esta manera en la que estamos conectados. Vaya uno a saber. Pero de todos modos hay que enfriar la cabeza y pensar qué hacer. Luego me vine a enterar que no éramos dos preocupados, sino cuatro. Vaya semana difícil. Pero así en montón se pueden aligerar tanto las cosas, se aclara el panorama, se encuentran soluciones. Supongo que no debería decirlo, pero qué afortunada me siento con la familia que me tocó. Sé que hay gente que piensa que somos una familia disfuncional y que nuestros padres no nos quieren porque nos dejaron ir de casa bastante chicos, pero yo siempre he sentido todo lo contrario, que sólo queriendo tanto y teniendo tanta confianza en alguien eres capaz de dejarlo vivir en libertad. En fin, es lindo llegar al domingo con este cachito de paz, y constatar que a pesar de todo siempre hay algo, por tonto que sea, por lo cual reír, aunque sea poquito.

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La habíamos estado buscando desde diciembre, en los blockbusters, en videoclubs chiquitos, en los tianguis y en las tiendas grandes, en Tampico y en DF, nada. El mes pasado la encontré en mi blockbuster de acá, de puro churro, un día en cuya mañana había escuchado a Fito Páez y que después coincidió con el descubrimiento, al terminar de ver la película, de que Páez era el compositor de toda la música en ella. Vimos Martín (Hache) hace muchos años, también de pura suerte, suerte que me la encontrara, suerte de que mi hermano tuviera ganas de ver pelis conmigo. Se convirtió en una de las favoritas. Lo que más me gusta de ella son algunos de sus diálogos: sus críticas a Argentina se acomodan muy bien a México; el papel conciliador de Dante y sus ideas sobre el sexo, las personas y las drogas me hacen reír y pensar; la búsqueda aparentemente sin sentido de Hache por encontrarse a sí mismo es un reflejo de nosotros mismos hace tiempo; pero sobre todo, las continuas menciones de la nostalgia por el lugar que se dejó, ésas son las que más me gustan. La semana pasada conseguí la película en una súper ganga mediante Amazon. No pudo llegar en mejor momento para regalarla. Pongo tres de mis partes favoritas, por Vik; por D y aquella vez que hablamos de la patria, y de paso destazó la película, aunque después me compartió un poema de JE Pacheco; por Obiwan y las charlas con calor de hogar aún en el autoexilio.

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Hache: (…) me tengo que volver. No sé muy bien por qué. No sé qué es lo que me tira tanto. No sé qué extraño. No sé si extraño… Los techos. Pueden ser los techos, los tejados de las casas son muy feos, cuadrados, blancos, con tanques de agua, puestos como al boleo, es como que la gente no les da bola, como que la gente los desprecia, como si los tejados no fueran parte de la casa. En Madrid los techos son hermosos, hay tejas, hay chimeneas, hay colores, no se pueden comparar. Pero a veces extraño los techos de Buenos Aires. Es una boludez, pero me pasa.
-Hache, en su mensaje de despedida.

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Martín: ¿Sabés qué extrañaba yo de Buenos Aires? Los silbidos. La gente que anda silbando por la calle. Aquí nadie silba por la calle. Tardé en darme cuenta. Notaba algo raro pero tardé unos meses en darme cuenta. Casi me vuelvo. Me entraron ganas de volver. Pero pasó. Era absurdo. No se puede volver a un lugar porque querés oír silbar a la gente.
Dante: Bienvenido al club de las mariquitas cursis.
-Martín y Dante, después de ver el mensaje de despedida de Hache.

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Martín: Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso, pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental. ¡La patria es un invento! ¿Qué tengo que ver yo con un tucumán o con un salseño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Estadísticas, números sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente, tu país son tus amigos, y eso sí se extraña, pero se pasa.
- Martín a Hache, en su cena de bienvenida a Madrid.

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Con ciertos cambios por venir de pronto medio lamento que ahora ya no tendré forma de hospedarme de nuevo en la Narvarte cuando vaya al DF y ahora sí perderme las caminatas mañaneras hacia cualquier estación del metro de la línea 3, caminar y tener todo a la mano, el superama de Xochicalco, los puestos de jugos y licuados, mis tacos de canasta, los bancos, los cafés, el trolebús sobre Eje Central y el micro que me lleva hasta Coapa, la paquetería y la venta de boletos del ADO, los barecitos -incluyendo los de mala muerte-, el Naranjito, los Pericos, los recuerdos, las diagonales, las glorietas, las calles en donde parecíamos predestinados a cruzarnos, las jacarandas y todo eso. Mi único vínculo ahora con este lugar que no sé por qué me ha quedado tan marcado (en serio, ¿es normal extrañar tanto una colonia?), parece ser doña Jose, a quien siempre me hago un espacio para visitarla, y hasta de ella tampoco puedo estar segura cuánto tiempo seguirá ahí. Creo que es sólo una de esas sacudidas que generan las mudanzas. El año pasado que nos movimos todos, de y a diferentes lados y cada quien en su momento, también me sentí así, como si fuese un parteaguas en la historia a partir del cual nada volvería a ser igual, temiendo todas esas diferencias que ocurren cuando la gente se va. También por eso extrañaba tanto, por recordar y pensar en esos departamentos vacíos, en donde al final sólo nos sobreviven las cucarachas.

lunes, agosto 18

de exámenes, viruela, cosas de ésas y gracias totales

K: esto es como flotar en el limbo: no estamos ya en el primer año
pero tampoco hemos pasado oficialmente al segundo.

W: no, es más como el purgatorio: no subimos al cielo
pero tampoco hemos caídos al infierno, todavía...,
aún tenemos oportunidad de redimirnos.

K: mhmm... ¿y se supone que el segundo año viene siendo como el cielo?
W: ... sí, lo que sea, mejor ya no te quejes y sigue estudiando
(algún día de esos que parecían tan espantosamente iguales a finales de julio)

L: good morning! how are y...? Karina! Look at your face!
You look like a virgin who is going to being offered
for sacrifice to the prelim gods!

K: well, you know? In fact, I'd rather be the president of some country
going into a nuclear war than to have to take this exam again, I'm serious...

(diálogo real que ocurrió esta mañana
con la coordinadora administrativa del doctorado
previo al estúpido examen del mal, segunda parte)


Tengo 26 años de vida y 17.5 años de educación formal. En todo este lapso sólo en dos ocasiones he reprobado un examen: en 3ro de primaria, un parcial de Geografía, porque confundí los meridianos con los paralelos; y en 5to semestre de la licenciatura, mi final de Teoría de Juegos, porque con CG nunca pude dominar las estrategias mixtas. Nada grave, para lo de Geografía creo que hice un trabajo extra para corregir esa calificación y para Teoría de Juegos hicieron campana y salvé de panzazo porque mis primeras dos notas parciales eran buenas. Y así, todo en paz, mi frente siempre coronada con estrellitas, pero luego zas, que en la vejez que me da viruela.

Hace mes y medio que me escriben para decirme que el comité determinó que debía presentar de nuevo mi examen de teoría. Un golpe tamaño descalabro. Shock. No sólo porque debía cortar mis vacaciones, regresar a encerrarme a estudiar, sentirme en la puta cuerda floja viendo cómo se tambaleaba mi futuro, sino también por la inseguridad y el montón de cuestionamientos que eso acarrea. Después de pensarlo un poco e ignorar muchas cosas, apechugué, y ahí la llevo. Presenté mi examen hoy, me quité como 10 elefantes de encima. Volví a sentir la ligereza de mis hombros, que no sé si es por sentirme libre o por simple bloqueo mental. En este mes y medio pasaron un buen de cosas y pensé un montón de cosas también. Pese a todo, creo que esto que ocurrió fue para bien, en el fondo creo que lo agradezco. Pero también hay muchas personas que estuvieron ahí y que hicieron esto todo más llevadero. Pensé en escribir sobre esto cuando supiese el resultado del examen y agradecerlo. Pero no doy nada por sentado, y creo que independientemente de lo que pase y también de lo que al final decida, mi agradecimiento va sinceramente desde ahorita.

Gracias infinitas siempre a L&L y Vik, por su amor incondicional y en esta ocasión por estar ahí y por usar sólo las palabras justas.
Gracias a mi querida Rose por quedarse al pie del cañón en todo momento, sobre todo en los más difíciles; a Fer por apoyarme desde el principio; a Obiwan por su compañía, su disposición, por todas las eternas charlas y por hacerme reír; a Duende por su maravilloso ser y su don de la ubicuidad, por seguir ahí, por sus abrazos en la distancia y sus palabras cargadas de fuerza; a C y M por tener el valor de hablar de frente y así recordarme que valgo lo suficiente para merecer una disculpa y una explicación; a todos mis compañeritos del departamento que hicieron más fácil todo: a N por preocuparse tanto y prestarme sus tareas, a E por darme abrazos y regalarme toblerone, a SG por sus sermones lindos e inspiradores, a B y K por siempre tener una sonrisa y palabras de aliento, a todos los demás que se portaron solidarios en todo esto; a Gaba y SL por hablar de larga distancia nomás pa hacerme compañía; a GG y MA que se acordaron de mí después de tanto tiempo, no pude haber recuperado estas amigas en mejor momento; a Ari linda que me echó porras aún cuando tiene una tesis por terminar y un bebito que crece en su panza; a JW por animarme contándome que Heckman tampoco pasó sus qualifyings en la primera ronda (y años después se ganó el Nobel, zoquetes); a mi abue y a mis tías que tienen la fe de la que yo carezco; a Z por todas sus bromas y por la tarde en que me habló de Alá y de elementos bien bonitos del Islam que resultaron inspiradores; a Y por compartir la palabra del Señor inesperadamente pero cuando más lo necesitaba; a P, siempre y pese a todo, aunque ahora desestima el poder que tienen la calidez de sus palabras.
Dejo al final mi agradecimiento más profundo a W. No pude tener mejor amigo y compañero en todo este quilombo. 28 días que se hicieron más llevaderos al ser una carga común, gracias a muchas risas, humor negro, simplezas a raíz de la desesperación, terapia de grupo, explicaciones mutuas, pasadera de ejercicios, histeria colectiva, complicidades con RH, chismes de pasillo y bromas de todo tipo. Entre las cosas que más me harían feliz, es que esa jirafa miniatura que tanto le peleo sea mi regalo hasta dentro de muchos años, el día de la disertación final :)

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Así las cosas, el drama terminó hoy. O el drama apenas comienza, según. Ya veremos qué pasa. En el ínter sigo pensando muchas cosas y todos los días se me ocurren profesiones u oficios variopintos. Esta mañana, por ejemplo, en el momento menos oportuno me preguntaba si así como hay jugadores profesionales de scrabble y esas cosas, si habrá algo parecido con el maratón, el de Hasbro, eso sí estaría...