Y en el ínter paso de los dibujitos a los grandes pintores y esa obra colorida de Goya, El Parasol, una de las favoritas, que no sólo me gusta sino que hasta me cae bien.
En fin.
Cosas lindas de ir a desayunar a casa de abuelita
- Que me deje comer de los froot loops de mi primo Julio*
De cómo ser grinch del cine, en la fila para entrar a la sala, sin querer queriendo
Voy a ver Sex & The City por segunda vez. La primera fue para matar el tiempo mientras Andrés salía de trabajar para ir a cenar, pocas cosas qué hacer en el pueblo fronterizo donde él vive. La segunda porque según mis amigas, habíamos quedado muy formalmente de que iríamos juntas. Supuestamente no son fans de la serie, pero querían ver la peli y se habían esperado nomás pa que yo llegara, así que aprovechamos el 2x1 y pues ya. Tons voy al baño mientras ellas hacen fila. La fila para la sala de Hulk está atascada de chavitos pubertoides que me hacen sentir vieja, la fila de SATC es mayoritariamente de mujeres, con un par de matrimonios cincuentones y algunas parejitas de veinteañeros. Haciendo referencia a estos últimos, que además estaban hasta el final de la fila, llego a alcanzar a mis amigas con el comentario: la verdad es que ésta no es una película a la que traería al novio, o sea, qué hueva, pobre hombre, es una película para chicas y de verdad que sería una tortura para él, debe ser tan humillante como hacerlo cargar tu bolsa mientras caminan por un centro comercial… acto seguido la chica de delante de nosotras voltea, se me queda viendo barriéndome de arriba abajo y en eso llega quien creo es su novio todo feliz cargando sus palomitas y refresco grandes más barra de chocolate Crunch… S y R ríen a carcajadas mientras yo no hallo dónde meter la cabeza… de esas memorables metidas de pata comparables a “quién hubiese imaginado que Luke Skywalker es hijo de Darth Vader”… no, bueno, cierto, no taaan grave. No me pesó repetir la película, volví a llorar, aunque menos. Desde aquella vez que lloré mientras veíamos Good Will Hunting y Sonia y Gaby se ríeron de mí por eso, el mundo sabe que por cualquier cosa proyectada en la pantalla lloro, claro, algunas con mejores razones que otras… En fin, quiero ver Crónicas de Narnia y la última de Indiana Jones, la primera ya todo mundo la vió y la segunda nadie quiere verla, gente aburrida pues… también tengo curiosidad por ver The Happening, aunque M dice que no es taaan buena y desde que vi La guerra de los mundos me traumé con la idea de tener que correr para salvar tu vida, pero pues qué le va uno a hacer… ahora necesito hacerme cuate de alguien de la taquilla o conseguirme un trabajo de medio tiempo en el Cinépolis para ver todos los blockbusters del verano, lo que suceda primero…

Querida Karina:
Regresar a casa nunca es una experiencia anodina. Para empezar, se exhaltan
los primeros sentidos: los que fueron educados alrededor de las mecedoras de
metal que nuestra gente pone enfrente de las casas para festejar la entrada
del crepúsculo. Esas mecedoras que parece que siempre anteceden a la jarra
de agua fría y al cándido parloteo de nuestros viejos. Luego viene el ajuste
de cuentas con los demás: ¿por qué todos que crecieron igual que nosotros
siguen tan igual, como si no sospecharan que el mundo afuera es una
carnicería? ¿Por qué se dan el lujo de creer que la vida se puede entender
con unos cuantos años de mala escuela y las manos llenas de rosarios? ¿Por
qué son tan poco héroes los héroes que nos inflaron el pecho arable de la
niñez? Y esa barda ¿siempre fue así de pequeña? Finalmente nos toca
enfrentarnos a nosotros: ¿Cuánto de mi se ha perdido en el jaloneo de la
nueva vida que me he inventado ahora? ¿Por qué no siento la misma entrega
por mis primeros amores, por las creencias de mis mayores? Por eso es que,
querida Karina, volver a casa, a respirar los primeros olores, a paladear
los primeros sabores o, simplemente, ver las criaturas que la vida nos puso
como escenario de nuestra infancia, no es sólo una visita más: es entender
que somos una constelación de vidas encarnadas por muchas personas distintas
que tienen el mismo nombre.
JC
julio2002
Pero eso fue hace mucho tiempo, y ya lo había dicho, las perspectivas con el tiempo cambian (y aún así, sigue habiendo tanto de cierto)
Update de las 23:40 habiéndose reacomodado un poco todo alrededor (o habiendo uno mismo reconociendo/reconociéndose), todo lo demás toma su correspondiente magnitud, uno ríe y de pronto lo único realmente importante es preguntarse cómo diablos le vamos a hacer para acostumbrarnos a esta humedad y a volver a esa rutina de 3 baños al día, nomás por sobrevivir...