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viernes, junio 19

de vuelta

después de varias empacadas y desempacadas, conexiones y desconexiones, en casa

pero antes tuve la mejor de las bienvenidas, un encuentro después de un año tan largo que de pronto se sintió tan corto, una espera de meses por unas cuantas horas y sin embargo todo fue tan lindo y perfecto que, entre sueños que involucran reminicencias de desiertos del southwest y selvas y mares cariocas, sigo sintiendo que estoy soñando


*

lecturas de verano

¿olvidó o le fue imposible traer con ud, como a una servidora, ese libro que estaba leyendo y no sabe ahora qué leer?
¿está en una ciudad de provincia en dónde es más factible encontrar un cibercafé o un starbucks antes que una librería decente o biblioteca pública o amigo con gustos literarios interesantes?
¿pasaba por aquí y simplemente se encontró con las naderías de este blog?
Aproveche la oportunidad y le reitero esta invitación para leer: pique aquí para acceder a una colección de cuentos de las que no se encuentra uno todos los días.

viernes, junio 20

...

Las posibilidades de encuentros y reencuentros me emocionan todos los sentidos en todos los sentidos. Aún así hay decisiones inesperadas, falta de planeación, incertidumbres sin resolver, egoísmo que lastima y el calor… no logro identificar qué es lo que al final me ha puesto tan de mal humor, aventuro que ha de ser una combinación de todas las anteriores. Ver dibujitos medio me distrae y me despeja. Luego aparece Rose no sé bien por qué y ahora está ahí colgada de mi nueva conexión de internet, a cambio de su escáner y su impresora; escuchamos musiquita mientras ella remodela una casa y yo lleno formatos y escribo cosas y le pregunto que si haremos algo para celebrar que hoy es el solsticio de verano y yo quiero ir a la playa pero ella me da el avión y seguro acabaremos yendo por helado y luego me pregunto que por qué yo subo de peso mientras los demás bajan y me aterro de pensar que luego que me veas ya no me vas a reconocer y luego me río de eso… en fin, que así pasan los días y las horas mientras yo espero y espero…
Y en el ínter paso de los dibujitos a los grandes pintores y esa obra colorida de Goya, El Parasol, una de las favoritas, que no sólo me gusta sino que hasta me cae bien.
En fin.

jueves, junio 19

miscelánea mini

Cosas lindas de ir a desayunar a casa de abuelita

- Que me deje comer de los froot loops de mi primo Julio
- Que me cuente historias de familia que nadie más sabe y cuenta como ella y nadie más atesora como yo
- Que la escuche hablar con la propiedad que tenían las personas de antes y que sus expresiones de sorpresa y emoción sean totalmente con palabras que no es común escuchar pero que en ella suenan tan naturales, como ¡fabuloso! O ¡fenomenal!
- Que se ría de todas las burradas que le digo
- Que no se enoje cuando la regaño porque siento que no está comiendo bien y que me haga caso cuando le digo que tal cosa es una patraña de los anunciantes de la tele
- Verla y escucharla enojada mientras se queja de los políticos de ayer y hoy
- Escuchar sus teorías de la conspiración a la mexicana (nunca me queda claro de dónde las saca pero siempre atina a un buen de cosas)
- Aprender de valses y tangos, herencia cultural de mi bisabuelo embarcado
- Escuchar con atención y horror sus historias de vírgenes, mártires y santos
- Que me cuente de grandes figuras del softball porteño de los ’50 y ‘60
- Comer de sus quesadillas ésas ricas :P

*

De cómo ser grinch del cine, en la fila para entrar a la sala, sin querer queriendo

Voy a ver Sex & The City por segunda vez. La primera fue para matar el tiempo mientras Andrés salía de trabajar para ir a cenar, pocas cosas qué hacer en el pueblo fronterizo donde él vive. La segunda porque según mis amigas, habíamos quedado muy formalmente de que iríamos juntas. Supuestamente no son fans de la serie, pero querían ver la peli y se habían esperado nomás pa que yo llegara, así que aprovechamos el 2x1 y pues ya. Tons voy al baño mientras ellas hacen fila. La fila para la sala de Hulk está atascada de chavitos pubertoides que me hacen sentir vieja, la fila de SATC es mayoritariamente de mujeres, con un par de matrimonios cincuentones y algunas parejitas de veinteañeros. Haciendo referencia a estos últimos, que además estaban hasta el final de la fila, llego a alcanzar a mis amigas con el comentario: la verdad es que ésta no es una película a la que traería al novio, o sea, qué hueva, pobre hombre, es una película para chicas y de verdad que sería una tortura para él, debe ser tan humillante como hacerlo cargar tu bolsa mientras caminan por un centro comercial… acto seguido la chica de delante de nosotras voltea, se me queda viendo barriéndome de arriba abajo y en eso llega quien creo es su novio todo feliz cargando sus palomitas y refresco grandes más barra de chocolate Crunch… S y R ríen a carcajadas mientras yo no hallo dónde meter la cabeza… de esas memorables metidas de pata comparables a “quién hubiese imaginado que Luke Skywalker es hijo de Darth Vader”… no, bueno, cierto, no taaan grave. No me pesó repetir la película, volví a llorar, aunque menos. Desde aquella vez que lloré mientras veíamos Good Will Hunting y Sonia y Gaby se ríeron de mí por eso, el mundo sabe que por cualquier cosa proyectada en la pantalla lloro, claro, algunas con mejores razones que otras… En fin, quiero ver Crónicas de Narnia y la última de Indiana Jones, la primera ya todo mundo la vió y la segunda nadie quiere verla, gente aburrida pues… también tengo curiosidad por ver The Happening, aunque M dice que no es taaan buena y desde que vi La guerra de los mundos me traumé con la idea de tener que correr para salvar tu vida, pero pues qué le va uno a hacer… ahora necesito hacerme cuate de alguien de la taquilla o conseguirme un trabajo de medio tiempo en el Cinépolis para ver todos los blockbusters del verano, lo que suceda primero…