sábado, abril 5

soneto

Alma Venturosa

Al promediar la tarde de aquel día
cuando iba mi habitual adiós a darte
fue una vaga congoja de dejarte
lo que me hizo saber que te quería.

Tu alma, sin comprenderlo, ya sabía.
Con tu rubor me iluminó al hablarte,
y al separarnos te pusiste aparte
del grupo, amedrentada todavía.

Fue silencio y temblor nuestra sorpresa;
mas ya la plenitud de la promesa
nos infundía un júbilo tan blando,

que nuestros labios suspiraron quedos
y tu alma estremecía en tus dedos
como si se estuviera deshojando.

-Leopoldo Lugones.



Me gusta mucho el ritmo de los sonetos.
Esta mañana desperté con éste en mente, nada que ver con lo que estaba soñando, pero fue de mis primeros pensamientos del día, así que lo pongo aquí.
Estoy leyendo un poquito de poesía antes de dormir. Ya llegué al último tercio de la biografía de Nash, que me provocó unas desveladas bárbaras con todos los sucesos del mundo de las Matemáticas en la primera mitad del siglo XX en Princeton (una élite intelectual que sentó las bases de todo o casi todo, cuanto leo, estudio y hago, en términos técnicos y académicos), pero ahora he decidido dejarlo un rato, por las mismas razones por las que interrumpí la lectura de The Bell Jar. Quería por fin terminar Giraffe, pero la historia del secuestro de un grupo de jirafas por parte del gobierno socialista en Checoslovaquia en los '70 ha dejado de interesarme por el momento (suena mejor de lo que resultó ser el libro). Así que estoy rescatando un poquito de poesía, de lo que leo muy muy poco. Poemas al azar de la recopilación de Ariel, de Sylvia Plath, que merecen una lectura detenida; cositas de Pessoa y sonetos y redondillas de Sor Juana, lo poco que tengo aquí. Debo conseguirme algo más, así que sus recomendaciones son bienvenidas.

3 comentarios:

BHache dijo...

Pasa por mi blog ;)

Anónimo dijo...

Veo que te gusta la lectura!! En un mundo donde cada vez se disfruta menos de ese placer me parece algo increible... y sobretodo lectura tan diversa... bien por ti!! :):)

azt dijo...

hoy leí unos poemas de Nicolás Guillén, no sé si te gustarían del todo pero es muy poderoso... también leí a Paz (octavio) (la estación violenta... muy recomendable) y en la "fiesta universitaria" alguien recordó Altazor, de Huidobro (¡quiero volver a leerlo!)

también estoy en eso: un mínimo reencuentro con los poemas (qué raro! qué sorpresa! ¿una coincidencia? )