jueves, septiembre 11

common wisdom

"Life sucks no matter what, so don't be fooled by location changes."
-Daria.



seguro...

martes, septiembre 9

excepción

una canción capaz de encerrar lo que define un día

high and dry
Radiohead, 1995


lunes, septiembre 8

as time goes by

reunión de excompañeritos de generación en diciembre, baby shower en enero y boda al aire libre en mayo... estas invitaciones recientes se empeñan en recordarme que el tiempo pasa muy rápido y que la gente y el mundo cambia en un parpadeo... mhmm... aunque pensándolo bien, en eso de los excompañeritos creo que hay gente que nunca cambia...
(la cuestión ahora es cómo le voy a hacer para teletransportarme a tanto evento social, o de plano para ir y venir, considerando mis magros ingresos y los altos precios del combustible... ugh...)
(mhmm... As Time Goes By es una canción tan bonita que no debería desperdiciar la frase en el título de un post como éste, pero no se me ocurre otro, perdonad)

domingo, septiembre 7

mudanzas

Siempre he creído que todo ocurre para bien. El problema es que últimamente todo mundo lo dice a cada rato… todo ocurre para bienlas cosas pasan por algo… No me gusta la expresión lugar común, pero a veces veo que aplica. No es cosa de demeritar el sentido de esta frase, es que ya lo dicen tanto y tan para todo que ya la malgastan mucho, y si te toca consolar a alguien, mejor ni usarla, porque es casi casi como dar el avión. Claro que las cosas tienen una razón de ser, y claro que a lo mejor ahorita no la vemos, pero ya la habremos de agradecer, etcétera, la cuestión es que últimamente pienso que las cosas simplemente pasan y ya, que de nosotros depende hacernos bola en el sillón lamentando nuestra suerte o ver la manera de enfrentarlo inteligentemente. Si las cosas pasan, pues ya qué, lo importante es entonces qué hacemos con eso y cómo movernos a lo que sigue, que el mundo no deja de girar, aunque a nosotros nos lleve pifas.
Y aún así, cómo duele. Cómo duele ser dos cargando un peso y ni siquiera sé si mi angustia sirve de algo. A veces por eso creo que más que hermanos parecemos gemelos, por esta manera en la que estamos conectados. Vaya uno a saber. Pero de todos modos hay que enfriar la cabeza y pensar qué hacer. Luego me vine a enterar que no éramos dos preocupados, sino cuatro. Vaya semana difícil. Pero así en montón se pueden aligerar tanto las cosas, se aclara el panorama, se encuentran soluciones. Supongo que no debería decirlo, pero qué afortunada me siento con la familia que me tocó. Sé que hay gente que piensa que somos una familia disfuncional y que nuestros padres no nos quieren porque nos dejaron ir de casa bastante chicos, pero yo siempre he sentido todo lo contrario, que sólo queriendo tanto y teniendo tanta confianza en alguien eres capaz de dejarlo vivir en libertad. En fin, es lindo llegar al domingo con este cachito de paz, y constatar que a pesar de todo siempre hay algo, por tonto que sea, por lo cual reír, aunque sea poquito.

***

La habíamos estado buscando desde diciembre, en los blockbusters, en videoclubs chiquitos, en los tianguis y en las tiendas grandes, en Tampico y en DF, nada. El mes pasado la encontré en mi blockbuster de acá, de puro churro, un día en cuya mañana había escuchado a Fito Páez y que después coincidió con el descubrimiento, al terminar de ver la película, de que Páez era el compositor de toda la música en ella. Vimos Martín (Hache) hace muchos años, también de pura suerte, suerte que me la encontrara, suerte de que mi hermano tuviera ganas de ver pelis conmigo. Se convirtió en una de las favoritas. Lo que más me gusta de ella son algunos de sus diálogos: sus críticas a Argentina se acomodan muy bien a México; el papel conciliador de Dante y sus ideas sobre el sexo, las personas y las drogas me hacen reír y pensar; la búsqueda aparentemente sin sentido de Hache por encontrarse a sí mismo es un reflejo de nosotros mismos hace tiempo; pero sobre todo, las continuas menciones de la nostalgia por el lugar que se dejó, ésas son las que más me gustan. La semana pasada conseguí la película en una súper ganga mediante Amazon. No pudo llegar en mejor momento para regalarla. Pongo tres de mis partes favoritas, por Vik; por D y aquella vez que hablamos de la patria, y de paso destazó la película, aunque después me compartió un poema de JE Pacheco; por Obiwan y las charlas con calor de hogar aún en el autoexilio.

*

Hache: (…) me tengo que volver. No sé muy bien por qué. No sé qué es lo que me tira tanto. No sé qué extraño. No sé si extraño… Los techos. Pueden ser los techos, los tejados de las casas son muy feos, cuadrados, blancos, con tanques de agua, puestos como al boleo, es como que la gente no les da bola, como que la gente los desprecia, como si los tejados no fueran parte de la casa. En Madrid los techos son hermosos, hay tejas, hay chimeneas, hay colores, no se pueden comparar. Pero a veces extraño los techos de Buenos Aires. Es una boludez, pero me pasa.
-Hache, en su mensaje de despedida.

*

Martín: ¿Sabés qué extrañaba yo de Buenos Aires? Los silbidos. La gente que anda silbando por la calle. Aquí nadie silba por la calle. Tardé en darme cuenta. Notaba algo raro pero tardé unos meses en darme cuenta. Casi me vuelvo. Me entraron ganas de volver. Pero pasó. Era absurdo. No se puede volver a un lugar porque querés oír silbar a la gente.
Dante: Bienvenido al club de las mariquitas cursis.
-Martín y Dante, después de ver el mensaje de despedida de Hache.

*

Martín: Eso de extrañar, la nostalgia y todo eso es un verso. No se extraña un país, se extraña el barrio en todo caso, pero también lo extrañás si te mudás a diez cuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental. ¡La patria es un invento! ¿Qué tengo que ver yo con un tucumán o con un salseño? Son tan ajenos a mí como un catalán o un portugués. Estadísticas, números sin cara. Uno se siente parte de muy poca gente, tu país son tus amigos, y eso sí se extraña, pero se pasa.
- Martín a Hache, en su cena de bienvenida a Madrid.

***

Con ciertos cambios por venir de pronto medio lamento que ahora ya no tendré forma de hospedarme de nuevo en la Narvarte cuando vaya al DF y ahora sí perderme las caminatas mañaneras hacia cualquier estación del metro de la línea 3, caminar y tener todo a la mano, el superama de Xochicalco, los puestos de jugos y licuados, mis tacos de canasta, los bancos, los cafés, el trolebús sobre Eje Central y el micro que me lleva hasta Coapa, la paquetería y la venta de boletos del ADO, los barecitos -incluyendo los de mala muerte-, el Naranjito, los Pericos, los recuerdos, las diagonales, las glorietas, las calles en donde parecíamos predestinados a cruzarnos, las jacarandas y todo eso. Mi único vínculo ahora con este lugar que no sé por qué me ha quedado tan marcado (en serio, ¿es normal extrañar tanto una colonia?), parece ser doña Jose, a quien siempre me hago un espacio para visitarla, y hasta de ella tampoco puedo estar segura cuánto tiempo seguirá ahí. Creo que es sólo una de esas sacudidas que generan las mudanzas. El año pasado que nos movimos todos, de y a diferentes lados y cada quien en su momento, también me sentí así, como si fuese un parteaguas en la historia a partir del cual nada volvería a ser igual, temiendo todas esas diferencias que ocurren cuando la gente se va. También por eso extrañaba tanto, por recordar y pensar en esos departamentos vacíos, en donde al final sólo nos sobreviven las cucarachas.

miércoles, septiembre 3

agh!

REPUTÍSIMA RECURSIVIDAD!!! LA DETESTO!!!
¿POR QUÉ TODO LO QUE TIENE QUE VER CON ITERACIONES ME SALE MAL?

(estúpidos números que no convergen!)

***

update de las 23:40 - muchos intentos, un cambio de signo (un maldito e insignificante cambio de signo) y diez iteraciones exitosas después, la cosa marcha s-a-t-i-s-f-a-c-t-o-r-i-a-m-e-n-t-e. Tal parece que nomás necesito hacer pública mi torpeza para que llegue la iluminación divina. Chale.

lunes, septiembre 1

Procrastination

Esa palabra la aprendí hace poquito, por una amiga que dice que en su paso por el cide sólo aprendió a hacer fotocopias y a dominar el arte de la procrastination (qué palabra tan más difícil de pronunciar, pero es de ésas que me gustan porque en inglés sólo es una y en español son dejar-las-cosas-para-más-tarde ¡seis!). Yo diría que no tuve que que pasar por la universidad para alimentar mi desidia y mi facilidad por el papaloteo, pero pues qué se le va a hacer.
Como sea, estos dibujitos son la pura verdad, creo que ahí más de uno nos vemos retratados (digamos que más o menos así ha sido mi fin de semana "largo"). Ahí las pongo pa compartir/expiar mis culpas, y van también con cariño para P, pa que se ría un poquito y ya después, ahora sí, se ponga -nos pongamos- a trabajar ;)








(ay! qué emoción que ya sea septiembre, cerquita el otoño, cerquita!)

sábado, agosto 30

generación

Esta mañana recibí un correo de MN, un cuate al que respeto mucho y al que le tengo mucho cariño, aunque ya hace un chorro que no tenía noticias suyas. Él escribe bien, en 10 ó 20 años, seguramente menos, no dudo que estaremos leyendo sus columnas en algún diario de circulación nacional. Nos habla de su preocupación por lo que está pasando en México respecto a la inseguridad, y también dice algo similar a esta inquietud que yo traía por aquí el otro día, sobre nuestra falta de compromiso como ciudadanos y nuestra participación como agentes que colaboramos con la corrupción y la ausencia de seguimiento a la ley. Sin embargo, lo que más me llamó la atención es este párrafo que voy a citar aquí:
Para los de mi edad, a nada de ser treintones: Ya Basta de vivir tan ensimismados. Temo que nuestra generación es sumamente individualista, pero no a la gringa (como tradicionalmente se entiende), sino a la mexicana, que consiste en denostar y despreciar el éxito del otro, sobrevalorar el éxito propio y conmiserarse frente al fracaso. Mi generación tiene un enorme deseo, casi obsesión, por el éxito profesional. Durante mis años en la universidad, sólo un puñado de compañeros dedicó parte de su tiempo al trabajo comunitario. Esto es tristísimo en un país tan necesitado como México. Soy muy pesimista en cuanto a mi generación como factor de cambio, pero admito que todavía somos suficientemente jóvenes como para tomar otro camino.
(quisiera aclarar que MN es un año mayor que yo, así que él será treintón primero, gracias)
Me llamó la atención por la cuestión del relevo generacional, por todos los vacíos que a nosotros nos va a tocar llenar y por todos esos espíritus grandes y mentes brillantes que hemos perdido para siempre. Digo esto porque después leí la noticia sobre la muerte de Gilberto Rincón Gallardo y lo lamenté mucho, porque la izquierda en México será muy cuestionable y todo lo que quieran, y soy la menos indicada para hablar sobre eso, pero creo que este señor tuvo un papel fundamental como factor de cambio en la vida política y social de México, además de ser un ejemplo en sí mismo de la lucha contra la adversidad. Me hizo recordar también la reciente partida de Alejandro Aura, a quien yo no ubicaba como escritor, sino como el director maravilloso de la Secretaría de Cultura del DF, con todos los libroclubes y los conciertos y eventos gratuitos en el zócalo a finales de los '90, y de quien me vine a enterar de todo lo demás cuando empecé a leer su blog poquito antes de su muerte, en fin. Pese a todos los claroscuros que hay en la vida de una persona, hay veces en que prefiero enfocarme en su legado positivo. Por eso me pregunto cuando toda esta gente emprendedora muere, ¿y ahora quién va a tomar su lugar? Y no puedo evitar esta sensación de que cada vez más nos estamos quedando desamparados de buenos hombres y mujeres, de seres humanos ejemplares.