sábado, noviembre 14

In the mood for love

"Do you think you weren't loved enough?"
She tilted her head and looked at me. Then she gave a sharp, little nod.
"Somewhere between 'not enough' and 'not at all'. I was always hungry for love. Just once, I wanted to know what it was like to get my fill of it -to be fed so much love I couldn't take any more. Just once. But they never gave that to me. Never, not once. If I tried to cuddle up and beg for something they'd just shove me away and yell at me. 'No! That costs too much!' It's all I ever heard. So I made up my mind I was going to find someone who would love me unconditionally three hundred and sixty-five days a year. I was still in elementary school at the time -fifth or sixth grade- but I made up my mind once and for all."
"Wow," I said. "And did your search pay off?"
"That's the hard part," said Midori. She watched the rising smoke for a while, thinking. "I guess I've been waiting so long I'm looking for perfection. That makes it tough."
"Waiting for the perfect love?"
"No, even I know better than that. I'm looking for selfishness. Perfect selfishness. Like, say I tell you I want to eat strawberry shortcake. And you stop everything you're doing and run out and buy it for me. And you come back out of breath and get down on your knees and hold this strawberry shortcake out to me. And I say I don't want it anymore and throw it out the window. That's what I'm looking for."
"I'm not sure that has anything to do with love," I said with some amazement.
"It does," she said. "You just don't know it. There are times in a girl's life when things like that are incredibly important."
"Things like throwing strawberry shortcake out the window?"
"Exactly. And when I do it, I want the man to apologize to me. 'Now I see, Midori. What a fool I've been! I should have known that you would lose your desire for strawberry shortcake. I have all the intelligence and sensitivity of a piece of donkey shit. To make it up to you, I'll go out and buy you something else. What would you like? Chocolate mousse? Cheesecake?'"
"So then what?"
"So then I'd give him all the love he deserves for what he's done."
"Sounds crazy to me."
"Well, to me, that's what love is. Not that anyone can understand me, though." Midori gave her head a little shake against my shoulder. "For a certain kind of person, love begins from something tiny or silly. From something like that or it doesn't begin at all."
-Haruki Murakami, Norwegian Wood (chapter four)


Llegué hace un rato del cine, Coco avant Chanel, muy buena película, tan buena que por primera vez en años uno puede ver a Audrey Tautou sin ver en ella a Amélie. Creo que me gustan los extremos y esas historias de mujeres en los extremos: las pelis de amor con bodas y las de mujeres que pierden el amor de su vida y quedan solteras por el resto de sus días, como ésta que acabo de ver hoy. A veces pienso que voy a quedar en la segunda categoría, que soy de las personas que no pueden vivir en compañía, pero eso sólo el tiempo lo dirá, supongo.
Terminé de leer a Murakami en tres noches, mis ojeras no son de trabajo, sino de insomnio improductivo pero que al menos se dejó acompañar por Norwegian Wood. Me llevó casi un año darme cuenta que cuando Isami me habló de Murakami y su libro más popular internacionalmente me dijo el título de su versión en español y Tokyo Blues no tiene nada que ver con Norwegian Wood. El otro gran enigma con respecto al título es que no hace mucho leí algo donde mencionaban también una historia relacionada con esa canción de los Beatles, pero no recuerdo qué historia, ni por quién ni en dónde y no poder recordar me exaspera tremendamente, sobre todo porque ésta creo es una coincidencia que no alcanzo a deshebrar. Como sea, el libro me gustó mucho; aunque tampoco creo que sea algo extraordinario. Después de haber leído El guardián entre el centeno, The Bell Jar, Demian o Estación Espacial MIR, creo que podría haber prescindido de esta novela; pero eso significaría también que soy muy corta de miras. Lo que quiero decir es que historias de jóvenes formándose ante la vida y la muerte hay mejores; y aún así Murakami tiene una gran maestría en llevarte de la mano sin soltarte y sin quererlo soltar hasta que termines el viaje con él. Es una linda historia, con una gran carga erótica que no por directa deja de ser suave, sensual y elegante, y creo que eso fue lo que más me fascinó del libro. Mi personaje favorito fue Midori, me gusta el nombre y me gusta que signifique verde (esto habré de corroborarlo) y Toru, Toru tiene tantos matices que en varias partes de la historia me hizo recordar a personas de hace muchos ayeres y alguna que otra faceta de mí misma.
Y bueno, Norwegian Wood es una historia de amor, de muerte, vida y amor con un final que creo es feliz y que me hace pensar que quizá siempre habrá un roto para un descosido. Y pues nada, que aquí estoy, a true-love believer, quizá con ganas de ser egoísta quizá por primera vez. De ahí la cita anterior, que a propósito de una charla similar le prometí a Rose desde el otro día. Y también por eso viene bien la siguiente:

Midori pulled away from me with a smile on her face. "O.K., I'll wait! I believe in you," she said. "But when you take me, you take only me. And when you hold me in your arms, you think only about me. Is that clear?"
"I know exactly what you mean."
"I don't care what do you do to me, but I don't want you to hurt me. I've had enough hurt already in my life. More than enough. Now I want to be happy."
Murakami again, chapter ten.

jueves, noviembre 12

cariños

No tenías porqué ser tan guapo, te hubiera querido de todas formas.
- algún personaje de Ray Loriga en Tokio ya no nos quiere


¡Feliz Cumpleaños, guapo!
Larga vida, un gran año
Te queremos mucho ;)

domingo, noviembre 8

un mundo cruel

No sé qué decir, pero es el tipo de cosas de las que creo tenemos que enterarnos, porque no somos islas y porque no sólo pasan al otro lado del mundo, sino en lugares más cercanos de lo que parecen.

Testigo del horror. El pueblo más triste del mundo --John Carlin, El País Semanal.


Y a propósito, una transcripción de Julio Cortázar, de las muchas que quisiera incluir aquí:

Las buenas conciencias

Sos así: inteligente, clara, refinada,
vivís en armonía con las gentes, las cosas y las plantas
que has elegido despaciosamente,
rechazando sin ruido lo que quebraba el ritmo diurno,
la calma de tus noches.
Eso no significa que ignores este caos,
este fragor de sangre que llaman siglo veinte.
Al contrario, seguís muy de cerca
cosas como el racismo, el apartheid y las transnacionales,
la sangre en Argentina y Chile y Paraguay y etcétera.
Cada tarde a las seis comprás Le Monde
y te indignás sinceramente
porque todo es violencia, violación y mentira
en Dublín en Beirut en Santiago en Bangkok.
Y después cuando vienen Paulita y Juan y Pepe
les explicás con té y tostadas que esto no puede ser,
que cómo puede ser que esto sea así, y la mesa
se llena de protestas democráticas,
de migas humanísticas y Derechos Humanos (cf. Unesco).
Todos están de acuerdo, y todos sienten
que están del justo lado, que hay que aplastar a Pinochet,
pero curiosamente
ni ellos ni vos han hecho nunca nada
para ayudar (digamos, dieron plata, se solidarizaron
algunos con las campañas periodísticas),
porque les lleva lo mejor del tiempo
aplastar al fascismo con perfectas razones silogísticas
y sentimientos impecables.
Es evidente que leer Le Monde
es ya un combate frente a los que leen el Figaro.
Lo importante es saber dónde está la verdad
y repetirlo y repetirlo cada día
a los mismos amigos en el mismo café.
Casi una militancia o poco menos,
casi un peligro porque en una de ésas
te oye un fascista y ahí nomás te fichan.
Oh, querida, ya es tarde,
andá a dormir pero antes, claro,
las últimas noticias. Mataron
a Orlando Letelier. Qué horror, verdad.
Esto no puede ser, esta violencia
tiene que terminar.
(Suena el teléfono, es Paulita
que acaba de enterarse.)
Da gusto ver
cómo vos y tu gente participan
de la historia.
Vas a dormir tan mal, verdad, mejor quedarse oyendo música
hasta que venga el sueño de los justos.

jueves, noviembre 5

...

Hoy me compré tres libros de econometría y un manual de aplicaciones en stata; no había comprado libros de texto para este semestre así que no me pesa la inversión. Me emociono con estas cosas, es chistoso, pero hoy creo que tuve cierta claridad del tipo de cosas que quiero hacer y tener el respaldo de las referencias adecuadas da algo de seguridad (y mucha guía e inspiración).
Hoy me quedé a trabajar en casa casi todo el día, en pijama y sin bañar hasta las tres de la tarde e incluso desayuné con RH en la sala y avancé igual o más que si hubiese ido a trabajar al departamento y pude hasta arreglar el botón a mi blusa blanca con holanes de niña de la pradera; el cambio de aires me hizo bien.
Tuvimos el pretest del experimento esta noche y fue tan divertido como accidentado, pero lo disfruté mucho. Como comenté la otra vez, me doy de topes cada tercer día por haberme metido en este proyecto y dejar de lado mi propia investigación, pero me doy cuenta que en verdad me gusta trabajar con gente (que no necesariamente en equipo, eso es otra cosa) y me emociona la posibilidad de volver a trabajar en campo. Al final tuvimos un feedback interesante, yo estaba en un rincón observando las interacciones y me di cuenta de todo lo que tengo que aprender y las ganas que tengo de ello. Pensaba en que quizá si siguiera el ejemplo de AB y MA volver a dar clases sería edificante y divertido. Y justo cuando pensaba en que sí, me gustaría dar clases de nuevo, ocurrió una de esas coincidencias inesperadas pero tan que parecen enviadas del cielo y por primera vez en la semana me sentí por un ratito feliz, creo que no fue un mensaje al azar. En fin, trabajar en este proyecto es gratificante per se, pero en el fondo, a pesar de sus preocupaciones y todo eso, no me interesa ni la lisonja ni el dinero, sino la coautoría, y bueno, en estos casos de pronto es como en el amor, uno se entrega pero no sabe si le van a corresponder (y de pronto también hasta uno duda de qué tanto se estará entregando).
He trabajado duro esta semana en la chamba pero no he hecho nada aún para salvar esta materia, aún con la dulce preocupación desinteresada de WR. Esta noche de vuelta a casa (me encanta andar en bicicleta de noche y ayer recién cambié a una luz más potente para que los coches me vean y yo no me quede atorada en ningún bache) me di cuenta que mi desencanto es sólo ante las cosas que no me gusta hacer. Y pues ahí sigo echada. Es la última vez en mi vida que trato de llenar requisitos con temas en los que no tengo un interés auténtico, y si es que lo vuelvo a hacer (como quizá suceda si finalmente decido sacar una tercera especialización) será ya definitivamente con un proyecto en mente. En fin, pero a lo hecho, pecho, y a ver qué demonios sacamos de tanta quejadera :|
Y mientras, seguimos.

martes, noviembre 3

sometimes but always

sometimes I feel I've already been everywhere
sometimes I feel I've already seen it all
even when sometimes I feel I haven't left this hotel room at all

but when I think I won't be hurt anymore
life manages to surprise me, always

lunes, noviembre 2

Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

domingo, noviembre 1

...

Me va a llevar la chingada, lo presiento. Bueno, no es que vaya a dejar que pase, pero las cosas no andan bien y parece que no hago gran cosa por evitarlo. Casi siempre me cuesta agarrar vuelo y encontrar mi ritmo, ando navegando sin brújula por un buen rato, pendejeando y buscándome vidas alternas, renegando de mis elecciones de carrera o poniéndolas en duda cada tercer día, pero después me empiezo a clavar en mi trabajo y cuando menos me doy cuenta ya estoy como relojito otra vez. Pero ahora nomás no. Nomás no levanto y sigo como aturdida, como sin consistencia y detesto esa sensación de levedad, me pone de malas. Y para colmo hace rato quise entrar al blog, a mi propio blog, y el McAfee SiteAdvisor me manda un mensaje de alerta de phishing ¡en mi blog! ¿por qué carambas? ¿cómo así? Cómo me fastidia la gente que por ocio le gusta andar jodiendo la vida a los demás.
En fin, supongo que es cuestión de que me ponga lista y siga con el ritmo de trabajo que tuve desde el lunes pasado hasta la mitad del viernes; las cosas no pueden ser taaan malas. Si he salvado exámenes finales en los últimos 10 minutos del tiempo reglamentario, aún puedo salvar un semestre en el último mes, ¡faltaba más!

PD, si a alguien le pasa algo raro mientras visita este blog, por favor avísenme.