domingo, noviembre 8

un mundo cruel

No sé qué decir, pero es el tipo de cosas de las que creo tenemos que enterarnos, porque no somos islas y porque no sólo pasan al otro lado del mundo, sino en lugares más cercanos de lo que parecen.

Testigo del horror. El pueblo más triste del mundo --John Carlin, El País Semanal.


Y a propósito, una transcripción de Julio Cortázar, de las muchas que quisiera incluir aquí:

Las buenas conciencias

Sos así: inteligente, clara, refinada,
vivís en armonía con las gentes, las cosas y las plantas
que has elegido despaciosamente,
rechazando sin ruido lo que quebraba el ritmo diurno,
la calma de tus noches.
Eso no significa que ignores este caos,
este fragor de sangre que llaman siglo veinte.
Al contrario, seguís muy de cerca
cosas como el racismo, el apartheid y las transnacionales,
la sangre en Argentina y Chile y Paraguay y etcétera.
Cada tarde a las seis comprás Le Monde
y te indignás sinceramente
porque todo es violencia, violación y mentira
en Dublín en Beirut en Santiago en Bangkok.
Y después cuando vienen Paulita y Juan y Pepe
les explicás con té y tostadas que esto no puede ser,
que cómo puede ser que esto sea así, y la mesa
se llena de protestas democráticas,
de migas humanísticas y Derechos Humanos (cf. Unesco).
Todos están de acuerdo, y todos sienten
que están del justo lado, que hay que aplastar a Pinochet,
pero curiosamente
ni ellos ni vos han hecho nunca nada
para ayudar (digamos, dieron plata, se solidarizaron
algunos con las campañas periodísticas),
porque les lleva lo mejor del tiempo
aplastar al fascismo con perfectas razones silogísticas
y sentimientos impecables.
Es evidente que leer Le Monde
es ya un combate frente a los que leen el Figaro.
Lo importante es saber dónde está la verdad
y repetirlo y repetirlo cada día
a los mismos amigos en el mismo café.
Casi una militancia o poco menos,
casi un peligro porque en una de ésas
te oye un fascista y ahí nomás te fichan.
Oh, querida, ya es tarde,
andá a dormir pero antes, claro,
las últimas noticias. Mataron
a Orlando Letelier. Qué horror, verdad.
Esto no puede ser, esta violencia
tiene que terminar.
(Suena el teléfono, es Paulita
que acaba de enterarse.)
Da gusto ver
cómo vos y tu gente participan
de la historia.
Vas a dormir tan mal, verdad, mejor quedarse oyendo música
hasta que venga el sueño de los justos.

viernes, noviembre 6

...

Hoy me compré tres libros de econometría y un manual de aplicaciones en stata; no había comprado libros de texto para este semestre así que no me pesa la inversión. Me emociono con estas cosas, es chistoso, pero hoy creo que tuve cierta claridad del tipo de cosas que quiero hacer y tener el respaldo de las referencias adecuadas da algo de seguridad (y mucha guía e inspiración).
Hoy me quedé a trabajar en casa casi todo el día, en pijama y sin bañar hasta las tres de la tarde e incluso desayuné con RH en la sala y avancé igual o más que si hubiese ido a trabajar al departamento y pude hasta arreglar el botón a mi blusa blanca con holanes de niña de la pradera; el cambio de aires me hizo bien.
Tuvimos el pretest del experimento esta noche y fue tan divertido como accidentado, pero lo disfruté mucho. Como comenté la otra vez, me doy de topes cada tercer día por haberme metido en este proyecto y dejar de lado mi propia investigación, pero me doy cuenta que en verdad me gusta trabajar con gente (que no necesariamente en equipo, eso es otra cosa) y me emociona la posibilidad de volver a trabajar en campo. Al final tuvimos un feedback interesante, yo estaba en un rincón observando las interacciones y me di cuenta de todo lo que tengo que aprender y las ganas que tengo de ello. Pensaba en que quizá si siguiera el ejemplo de AB y MA volver a dar clases sería edificante y divertido. Y justo cuando pensaba en que sí, me gustaría dar clases de nuevo, ocurrió una de esas coincidencias inesperadas pero tan que parecen enviadas del cielo y por primera vez en la semana me sentí por un ratito feliz, creo que no fue un mensaje al azar. En fin, trabajar en este proyecto es gratificante per se, pero en el fondo, a pesar de sus preocupaciones y todo eso, no me interesa ni la lisonja ni el dinero, sino la coautoría, y bueno, en estos casos de pronto es como en el amor, uno se entrega pero no sabe si le van a corresponder (y de pronto también hasta uno duda de qué tanto se estará entregando).
He trabajado duro esta semana en la chamba pero no he hecho nada aún para salvar esta materia, aún con la dulce preocupación desinteresada de WR. Esta noche de vuelta a casa (me encanta andar en bicicleta de noche y ayer recién cambié a una luz más potente para que los coches me vean y yo no me quede atorada en ningún bache) me di cuenta que mi desencanto es sólo ante las cosas que no me gusta hacer. Y pues ahí sigo echada. Es la última vez en mi vida que trato de llenar requisitos con temas en los que no tengo un interés auténtico, y si es que lo vuelvo a hacer (como quizá suceda si finalmente decido sacar una tercera especialización) será ya definitivamente con un proyecto en mente. En fin, pero a lo hecho, pecho, y a ver qué demonios sacamos de tanta quejadera :|
Y mientras, seguimos.

martes, noviembre 3

sometimes but always

sometimes I feel I've already been everywhere
sometimes I feel I've already seen it all
even when sometimes I feel I haven't left this hotel room at all

but when I think I won't be hurt anymore
life manages to surprise me, always

lunes, noviembre 2

Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

domingo, noviembre 1

...

Me va a llevar la chingada, lo presiento. Bueno, no es que vaya a dejar que pase, pero las cosas no andan bien y parece que no hago gran cosa por evitarlo. Casi siempre me cuesta agarrar vuelo y encontrar mi ritmo, ando navegando sin brújula por un buen rato, pendejeando y buscándome vidas alternas, renegando de mis elecciones de carrera o poniéndolas en duda cada tercer día, pero después me empiezo a clavar en mi trabajo y cuando menos me doy cuenta ya estoy como relojito otra vez. Pero ahora nomás no. Nomás no levanto y sigo como aturdida, como sin consistencia y detesto esa sensación de levedad, me pone de malas. Y para colmo hace rato quise entrar al blog, a mi propio blog, y el McAfee SiteAdvisor me manda un mensaje de alerta de phishing ¡en mi blog! ¿por qué carambas? ¿cómo así? Cómo me fastidia la gente que por ocio le gusta andar jodiendo la vida a los demás.
En fin, supongo que es cuestión de que me ponga lista y siga con el ritmo de trabajo que tuve desde el lunes pasado hasta la mitad del viernes; las cosas no pueden ser taaan malas. Si he salvado exámenes finales en los últimos 10 minutos del tiempo reglamentario, aún puedo salvar un semestre en el último mes, ¡faltaba más!

PD, si a alguien le pasa algo raro mientras visita este blog, por favor avísenme.

sábado, octubre 31

Insomnio

Tengo varias ideas para series de fotografías, pero ésta tenía que haberme llegado antes. Parece ser que se habla tanto de él pero tenemos tan pocas imágenes de las muchas caras del insomnio.
Ahora necesito encontrar al fotógrafo, pero en el ínter, toménse la libertad de jugar con esta idea.

lunes, octubre 26

what are the chances?

Lauren: I used to think that maybe a long time ago, like in the time of the pharaohs or Louis XIII, there was somebody made just perfect for me. I mean, when you think about it and consider that your feelings of love begin when you are about 10 and if you live to, say, 70, well, that's pretty limiting because what chance is there that he'll be alive at the same time you are, you know?

Daniel: I feel the same thing, I mean, even if she lived in my lifetime, what if my perfect woman lived in India, or California, or Brazil? What chance is there that I meet her when I live in La Garenne?

Lauren: It's incredible, isn't it?

Daniel: Absolutely. Incredible.

A little romance (1979)