sábado, octubre 20

nada

Los sábados no desayuno y me pongo a hacer cosas y eso me provoca dolores de cabeza. Si no tomo café y/o paso muchas horas sin alimento me da una cefalea tremenda. Esto ya lo sé y entonces es necedad hacerlo, pero lo sigo haciendo, como quien dice, sin querer queriendo.
Anoche soñé que iba a morir y que tenía que escribir cartas de despedida para mi gente. Fue extraño, yo estaba súper tranquila por saber de mi inminente muerte, algo que los demás ignoraban, y escribía y escribía cartas. Me desperté en el momento en que me dijeron que ya no podía seguir escribiendo y aún no terminaba. No puedo recordar el motivo de mi muerte.
Hoy fui al mall y me di cuenta que no estoy ya para esos trotes. Me fastidia sobremanera eso de tener bien claro lo que quiero comprar y no encontrarlo tal cual lo pensé. Y luego también noto que me estoy volviendo medio claustrofóbica; el mall estaba bien grande pero las tiendas eran pequeñas y sobrecargadas de un montón de cosas y eso me mareó. En fin, la gota que derramó el vaso fue una vendedora que no sólo no dejaba de hablar y recomendarme 3 prendas distintas por cada cosa que yo volteaba a ver, sino que tenía ese tonito súuuper cool, súuuper amigable, súuuper buen pedo-yo-te-quiero-y-te-voy-a-ayudar-a-encontrar-todo-lo-que-tú-necesitas, que opté por dejar todo en el probador y salir de la tienda.
De regreso a casa caminé hacia el paradero de autobuses revisando el horario de salidas (uy, y es que no he contado nada sobre el sistema de transporte público de esta ciudad, pero por hoy no entraré en detalles) y calculaba hacerme unos 30 mins de camino, cuando decidí probar por otra ruta y de paso ahorrar tiempo. ERROR. Me subo yo bien mona al camión, enciendo el iPod para escuchar a Radiohead con calma y con la vista de las montañas de fondo, y así voy escuchando hasta la canción 5 cuando me doy cuenta que ya pasamos la calle en donde según yo teníamos que dar vuelta y que estamos yendo hacia no-sé-dónde-chingados pero yo vivo para el centro y nos estamos yendo todito al este... Me bajo, reviso mi mapita, reviso los horarios y me siento a esperar a que pase otro puterete autobús y ojalá si llegue a tiempo porque si no no alcanzo a hacer mi conexión con el otro camión y tendría que esperar una hora para el próximo o caminar 40 minutos. Finalmente logro mi cometido y elijo caminar un tramo como por 20 mins; no estuvo mal, al menos pude ver el atardecer y una vez más comprobé que al caer el sol, el cielo al oeste se pone amarillo/naranja brillante, y el este se torna rosa/azulado entre nostálgico y cargado de ilusión.
Iba a escribir un montón de cosas más, pero me doy cuenta que me encuentro en un estado un poco exaltado y medio de mala vibra, supongo que a eso se refieren cuando dicen que soy un poco neurasténica, en veces. La verdad es que estoy un poco molesta porque la regué gacho en una de mis materias, quería ir a Phoenix a ver el baseball y los Diamondbacks de plano se quedaron en el camino, me perdí el concierto de Serrat y Sabina de la semana pasada en el DF y en un mes me perderé el de SodaStereo (pero ya sé que ni al caso lamentar esto), eso, y otras tantas cosas que cargo como piedras en el zapato... pero sí, who cares?

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