martes, enero 13

Réquiem

Decidí dejarte ir, Amor, aún a costa de mí misma.
Ya no era nuestro tiempo, Amor, tú querías irte.
No te pude retener.

Coqueteaste de nuevo conmigo, Amor, y jugamos un rato,
a no caer, a endulzarnos los últimos días,
a engañarnos a que no habría mañana que importara, sólo hoy.
Pero caímos, Amor, contigo no se juega.
Nos doliste, nos separaste.
Tú nos tenías otros planes.

Te sufrí calladamente, Amor, y con mansedumbre estaba determinada a esperar a que aparecieras de nuevo en mi vida.
Pero me hacías tanta falta, Amor, y me quedé sin paciencia.
Entonces me cansé y me recordaste, duramente, Amor,
que dueles, y dueles mucho, en las palabras que se dicen, y en las que no.

Me hiciste llorar por última vez la noche de un viernes.
Y un día de pronto creí reconocerte, otra vez,
en una sonrisa que no he visto, en un abrazo que aún no me das.

Quiero esperarte, pero no eres claro, Amor:
nunca llegas del todo, pero nunca del todo te vas.



(Junio, 2008)

domingo, enero 11

exceso de equipaje

¿cuántas caras puede tener uno? ¿en cuántos pedacitos nos partimos? ¿cuántos Místers Hyde nos atormentan, de noche, de día, a diferentes horas? ¿cómo es posible ir de un lugar a otro en tanto vuelco del corazón? ¿ser tanto, ser nada, tener todas estas caras y ser siempre la misma?

jueves, enero 1

a green room of her own


éste era una vez...
un blog que nació siendo verde y se volvió rojo cereza, sin dejar de ser verde. Verde por dentro, rojo por fuera, como una sandía, pero al revés... o a veces lo contrario, según...

domingo, diciembre 28

I'm not there

Hay cosas que nunca cambian y personas que nunca van a cambiar, para bien o para mal. Ejemplos sobran. Cada año me quejo de lo mismo y me enojo por lo mismo con mi familia, son unos bárbaros, la gente está acostumbrada a ser servida, no a servir, cosas de ésas. Ya sé lo que va a pasar, siempre, y aún así de donde sea vengo y vendré, a escuchar las mismas historias de siempre, a hacer los mismos corajes de siempre y todo eso, porque no creo que pueda ser de otra manera y porque son esos casos en que esas constantes son parte de la magia de estar todos juntos y de encontrar un punto de unión en los que al final de la historia todos reímos y la pasamos bien. La gente, no obstante, no cambia, para mal también, pero eso no implica, no debería implicar, que nosotros tengamos que vivir con ello. Todos mentimos una vez, hay quienes mentimos dos veces, los que mienten más de tres sobre el mismo tema, nunca dejarán de hacerlo. Y ocultar una verdad no es mentir, pero igual es un engaño. Da lo mismo si lastima o no. Pienso que JS tiene razón: si no quieres problemas, no te los busques. Debo empezar a hacerle caso. Suelo pensar en el balance y que la vida es agridulce, porque todo implica un trade-off, pero para todo hay un cut-off point también

*

Felices todo

*

Adiú

viernes, diciembre 26

another valuable quote

You don't cheat on someone you love with someone you don't love anymore
-Ryno de Marigny to Vellini, in The Last Mistress (2007)

oh, my poor little girl... still so blind and so naïve...

jueves, diciembre 25

la peste negra

Uno escucha hablar de ella y no puede más que pensar en esa analogía. Está ahí, permeándose en todos lados, de mil y una formas, pero parece irreal, peliculesco, lejano; sí, hasta que de alguna manera te toca, hasta que entra a tu casa aunque sea de manera indirecta, pero entra, nada sigilosa, pero sí sin esperarlo, acechante, violenta y de golpe, y así, como un golpe te deja nockeado y no sabes cómo reaccionar, y ya no vuelves a respirar igual. Tienes que buscar ayuda, pero no es fácil hacerlo, la mayoría de la gente no sabe cómo hacerlo. Son dos tipos de parálisis las que te limitan: la primera es porque no quieres hacer mucho ruido que preocupe a los demás o que llame más la atención de manera que peligre la vida del afectado; la segunda porque sabes que si se enteran los que debieran controlarla, la cosa siempre irá peor. Es así que cargas con un peso incomensurable y con la dignidad tan dañada que te mueves de forma casi subrepticia, el miedo te carcome y la vida parece haber perdido todo el significado que tenía apenas horas antes. Paradojas, tu vida ya no tiene el sabor de antaño, pero es la vida de ese otro ser por el que eres capaz de darlo todo el único motivo por el que vives ahora, por el que las horas se hacen más largas de tanta angustia, y tan cortas porque no son suficientes para encontrar la manera de evitar esta sentencia de muerte. Y si nosotros no somos los afectados directos, la cosa no deja de alterarnos, de generar miedo y zozobra. Estamos tan cerca, somos tan iguales ¿cuándo nos toca a nosotros? Quieres ayudar y no ves cómo, todos estamos tan en las mismas, tan desvalidos, tan vulnerables. La selección natural se hace cada vez más complicada.
La impotencia y la incredulidad me invade. Nada es como antes. Una frase que busca sacar una sonrisa sólo provoca varios pares de hombros alzados. Comparar todo esto con El Padrino sólo genera más preocupación y silencio. Todo se ve tan podrido. Mi ciudad, mi querido puerto tropical, verde y azul, carcomido desde sus tristes cimientos. A la peste negra aquí se le llama la maña.

lunes, diciembre 22

Everybody's gotta learn sometime

How happy is the blameless vestal's lot!
The world forgetting, by the world forgot.
Eternal sunshine of the spotless mind!
Each pray'r accepted, and each wish resign'd.

"Eloisa to Abelard", Alexander Pope.



Me traje mis dos historias de amor más favoritas, las dos características para mí más definitorias del amor representadas en dos películas. Eternal Sunshine of the Spotless Mind me significa el proceso de domesticación que es quizá la más maravillosa experiencia de la vida compartida (pienso que es en sí misma La Experiencia). Los Amantes del Círculo Polar incluye toda la magia de la voluntad de dos almas que quieren estar juntas; quienes dicen que es demasiado inverosímil porque en el mundo real no es posible que existan tantas coincidencias, no saben de la confluenciencia de voluntades de dos personas que en verdad quieren y necesitan estar unidas.
Ambas películas las había evitado desde hace tiempo, pero ahora quería verlas, quizá desde otro ángulo. Apenas he vuelto a ver Eternal Sunshine, que era la que más me conflictuaba y es bueno verla de lejos, verla sólo como un espectador. Así como el niño que le pregunta al búho sobre el número de chupadas que hay que dar para llegar al chiclocentro de una tutsi-pop (uno de mis misterios favoritos también, por cierto), solía preguntarme cuántas oportunidades tenemos para intentarlo de nuevo, cuánta fe es natural y necesaria para comprometerse a que las cosas puedan funcionar, y me gustaba que esa historia retratara todo en lo que yo creía y que tuviera un final feliz como el que yo quería. Esta vez vi todo eso como lo que es, una historia nada más, una historia ajena ciertamente, y me llamó más la atención todo el proceso de construcción de una relación sobre los cimientos de nuestra imperfección humana mediante la magia del conocimiento mutuo.

*

La palabra domesticación no me gusta en sí misma, pero me maravilla lo que implica, su significado. Me resulta difícil creer que extrañe cierto cielo, el frío de los últimos días, la caminatas en el mismo radio de siempre, las charlas irregulares y mi indulgencia ocasional con un costoso café dulce; dudo a veces que sea algo en común, pero siempre he creído que es bueno tener imágenes, olores y recuerdos agradables de cada lugar en el que estamos, por muy circunstanciales que a veces sean las cosas (lo ideal, no obstante, es que no lo sean), o por corto que sea el tiempo que podemos compartir. Domesticar no tiene que ver con el amor romántico necesariamente, baste decir que esta idea la aprendí de el Principito y su amigo el Zorro, y puede que tampoco tenga que ver incluso con personas.

*

Ah, pensando en este drama que tenía con las palabras me acordé de Jaime Sabines y uno de sus poemas, que no es necesariamente lo que tenía en mente, pero a veces he creído tan cierto y me gusta mucho y me dan ganas de incluirlo aquí:

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana? No
es mucho, ni es poco, es bastante. En una semana se
puede reunir todas las palabras de amor que se han pronunciado
sobre la tierra y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio. Porque las mejores palabras del
amor están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral y subversivo
del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero
cuando digo: "qué calor hace", "dame agua",
"¿sabes manejar?", "se hizo de noche"...Entre las gentes,
a un lado de tus gentes y las mías, te he dicho "ya es tarde",
y tú sabías que decía "te quiero".)
fragmento de "Espero curarme de ti", de Juguetería y Canciones en Yuria (1967).